Albertojjs
Poeta fiel al portal
No quiero pensar mal de ti,
prefiero imaginarte tumbada
en una nube de arena
observando con cautela las olas en el cielo
que mecen hasta tu orilla
la luz de nuestros recuerdos.
Prefiero imaginarte de pie
sobre una playa de sangre viva
con la brisa que suple tu soledad
mientras los lirios de agua se refrescan en tu boca
justo cuando mi feroz imagen
se cuela entre tus pensamientos.
Prefiero creer que es el mar el que nos separa,
ladrón babeante de media azul
que se cuela en tu piel para robarte el tiempo,
el que sala tus dunas sabor a miel,
ese aliado del Sol
que baña en oro tus espigas desenredadas.
No quiero imaginarme a otro
humedeciéndote los entresijos
que fluyen debajo de tu ardiente cosmos.
Si es el presente el que nos aleja,
quien maneja los hilos de tus quehaceres
y adormece el sueño de nuestro futuro
juntos,
recurriré al pasado
para abrazar los recuerdos que compartimos tú y yo
aunque la nostalgia me congele
y tu imagen helada me castigue con el insomnio,
aunque tenga que reprimir el diluvio
del dolor,
de los clavos que se amontonan en mi alma
al pensar en ti.
prefiero imaginarte tumbada
en una nube de arena
observando con cautela las olas en el cielo
que mecen hasta tu orilla
la luz de nuestros recuerdos.
Prefiero imaginarte de pie
sobre una playa de sangre viva
con la brisa que suple tu soledad
mientras los lirios de agua se refrescan en tu boca
justo cuando mi feroz imagen
se cuela entre tus pensamientos.
Prefiero creer que es el mar el que nos separa,
ladrón babeante de media azul
que se cuela en tu piel para robarte el tiempo,
el que sala tus dunas sabor a miel,
ese aliado del Sol
que baña en oro tus espigas desenredadas.
No quiero imaginarme a otro
humedeciéndote los entresijos
que fluyen debajo de tu ardiente cosmos.
Si es el presente el que nos aleja,
quien maneja los hilos de tus quehaceres
y adormece el sueño de nuestro futuro
juntos,
recurriré al pasado
para abrazar los recuerdos que compartimos tú y yo
aunque la nostalgia me congele
y tu imagen helada me castigue con el insomnio,
aunque tenga que reprimir el diluvio
del dolor,
de los clavos que se amontonan en mi alma
al pensar en ti.
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