Heriberto Bravo
Poeta recién llegado
Pensaré que me quieres en tanto que me duermo,
porque quiero dormirme con la sonrisa franca,
como una flor que nace sobre el extenso yermo,
como un bebé que goza de una conciencia blanca.
Pensaré que me quieres y tal vez tenga el sueño
de un príncipe que duerme ceñido a su princesa
y dormiré dichoso sintiéndome tu dueño
besando entre mis sueños tus labios de frambuesa.
Pensaré que me quieres con la frescura ingente
del hombre que descubre su amor por vez primera
y te amaré fogosa, profunda y tiernamente
como aman los canarios el sol de primavera.
Pensaré que me quieres y que somos el uno
para el otro, lo mismo que las olas al mar
y sabrás que de todos los hombres no hay ninguno
que pudiera adorarte como te he de adorar.
Pensaré que me quieres y estando ya dormido,
conjugaré de todos los verbos, sin dudar,
el verbo amar en todos sus tiempos, tan urgido
de amarte que ya nunca me querré despertar.
Heriberto Bravo Bravo
porque quiero dormirme con la sonrisa franca,
como una flor que nace sobre el extenso yermo,
como un bebé que goza de una conciencia blanca.
Pensaré que me quieres y tal vez tenga el sueño
de un príncipe que duerme ceñido a su princesa
y dormiré dichoso sintiéndome tu dueño
besando entre mis sueños tus labios de frambuesa.
Pensaré que me quieres con la frescura ingente
del hombre que descubre su amor por vez primera
y te amaré fogosa, profunda y tiernamente
como aman los canarios el sol de primavera.
Pensaré que me quieres y que somos el uno
para el otro, lo mismo que las olas al mar
y sabrás que de todos los hombres no hay ninguno
que pudiera adorarte como te he de adorar.
Pensaré que me quieres y estando ya dormido,
conjugaré de todos los verbos, sin dudar,
el verbo amar en todos sus tiempos, tan urgido
de amarte que ya nunca me querré despertar.
Heriberto Bravo Bravo
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