PENTIYAN
Poeta recién llegado
Yo soy de la mañana
El rocío cristalino
Que espera brillar
Con la luz solar,
Yo soy de tu alma
El suspiro divino
Que ilumina tu faz
Y te invita a volar,
Yo soy de la noche
La luz de la luna
Muy tibia y serena
Lista a inspirar,
Yo soy de tu cuerpo
El cosquilleo tierno
Que invade tu piel
Cuando digo te quiero,
Yo soy todos los días
Un loco enamorado
Alegre condenado
A quererte a ti,
Yo soy en fin;
Un poeta renacido
Que escribe así
Por amor a ti
Yo soy de las nubes
La forma más abstracta
Que lleva tu mirada
Hacia el cielo azul,
Yo soy en tus ojos
El brillo apasionado
Que nace en las ideas
De un cerebro hipnotizado,
Yo alcanzo en el sonido
La nota más perfecta
Que al rozar tus oídos
Encadena tus suspiros,
Yo rujo como el eco
Del abismo más profundo
Al tiempo que mi vida
Depende de tu voz,
¡Oh!, gran idilio de amor
Que has logrado en nuestro pecho
Plantar tu hermosa flor
Que has juntado los jirones
De dos almas confundidas
Y al ocaso del día
Nuestras vidas se unían,
¡Tal es este amor!
Que el erial más espantoso
Se a convertido en Edén
Y las ninfas en sus playas
Del alba en la mañana
Juguetean con las olas
Y su viejo vaivén
¡Tal es esta pasión!
Que el rey de los sabios
Ve este fuego inefable
Creyéndolo efímero
Cuando es infinito
Yo bebo de tus besos
Con sed insaciable
¡Tal es esta gloria!
Que en el cielo más alto
Donde el cenit se apoya
Va mi alma desnuda
Con ansias de más
Me fundo en tu esencia
Y despido al placer
¡Oh si!, renacer otra vez
Que bello es,
Más la piel se sofoca
Pero soy un adicto
No puedo parar
¡Quiero un misterio más!
Ya el beso mas húmedo
El ósculo más suave
Deja en mi carne
Una huella que arde,
Se destruye el espacio
Mi alma es un rayo
Que sube a lo eterno
Y se baja de nuevo,
Me encuentro entre bruma
Mi mente se nubla
Y se rompe el silencio
Como un fino cristal,
Consumido el delirio
Abrazo tu cuerpo
Sonriendo a deidades
Que iluminan mi faz,
Al final de la gloria
Se inunda la atmosfera
Y contigo en las nubes
Presencio la paz,
¡Oh! Maravillosa experiencia,
Capaz de igualar
El poder imposible,
Y que bueno,
Que no me es ajeno,
Porque solo se encuentra
A las puertas de un beso.
El rocío cristalino
Que espera brillar
Con la luz solar,
Yo soy de tu alma
El suspiro divino
Que ilumina tu faz
Y te invita a volar,
Yo soy de la noche
La luz de la luna
Muy tibia y serena
Lista a inspirar,
Yo soy de tu cuerpo
El cosquilleo tierno
Que invade tu piel
Cuando digo te quiero,
Yo soy todos los días
Un loco enamorado
Alegre condenado
A quererte a ti,
Yo soy en fin;
Un poeta renacido
Que escribe así
Por amor a ti
Yo soy de las nubes
La forma más abstracta
Que lleva tu mirada
Hacia el cielo azul,
Yo soy en tus ojos
El brillo apasionado
Que nace en las ideas
De un cerebro hipnotizado,
Yo alcanzo en el sonido
La nota más perfecta
Que al rozar tus oídos
Encadena tus suspiros,
Yo rujo como el eco
Del abismo más profundo
Al tiempo que mi vida
Depende de tu voz,
¡Oh!, gran idilio de amor
Que has logrado en nuestro pecho
Plantar tu hermosa flor
Que has juntado los jirones
De dos almas confundidas
Y al ocaso del día
Nuestras vidas se unían,
¡Tal es este amor!
Que el erial más espantoso
Se a convertido en Edén
Y las ninfas en sus playas
Del alba en la mañana
Juguetean con las olas
Y su viejo vaivén
¡Tal es esta pasión!
Que el rey de los sabios
Ve este fuego inefable
Creyéndolo efímero
Cuando es infinito
Yo bebo de tus besos
Con sed insaciable
¡Tal es esta gloria!
Que en el cielo más alto
Donde el cenit se apoya
Va mi alma desnuda
Con ansias de más
Me fundo en tu esencia
Y despido al placer
¡Oh si!, renacer otra vez
Que bello es,
Más la piel se sofoca
Pero soy un adicto
No puedo parar
¡Quiero un misterio más!
Ya el beso mas húmedo
El ósculo más suave
Deja en mi carne
Una huella que arde,
Se destruye el espacio
Mi alma es un rayo
Que sube a lo eterno
Y se baja de nuevo,
Me encuentro entre bruma
Mi mente se nubla
Y se rompe el silencio
Como un fino cristal,
Consumido el delirio
Abrazo tu cuerpo
Sonriendo a deidades
Que iluminan mi faz,
Al final de la gloria
Se inunda la atmosfera
Y contigo en las nubes
Presencio la paz,
¡Oh! Maravillosa experiencia,
Capaz de igualar
El poder imposible,
Y que bueno,
Que no me es ajeno,
Porque solo se encuentra
A las puertas de un beso.