jerico arlequin
Poeta recién llegado
Y se acerco ella.
No sabia que era lo que producía tan hermoso brillo.
Su blanca piel enmarcaba la luz de su dulce mirada.
Y sus bellas alas me daban el calor que necesitaba.
Por el frio de este triste desolar.
Sus colmillos eran como brillantes anillos.
Sus ojos iluminaban como la luz de mil soles.
Ha corrompido mi libre pensamiento.
Ha reavivado mi sentir.
Me ha forzado a vivir esta cruel pesadilla.
Y a continuar mí camino sin ella.
Doloroso camino del cual aun tengo mis recuerdos
Que me han hecho comprender más a este cruel mundo.
Se que Soy profundamente débil en el interior.
Pero eso no quiero decir que esta mal.
Es solo mi cruel sinceridad.
Pues tal es aquella belleza
Que a los muertos hace
Ya que no podrán admirar su hermoso caminar.
O bella vampiresa que cuantos caminantes te has encontrado
Por los caminos de tantas praderas oscuras y frías.
Te pido que fundas este corazón de roca.
Y que lo pulas con cada uno de tus dulces pasos al caminar.
Y has de el, el mas bello ser.
No sabia que era lo que producía tan hermoso brillo.
Su blanca piel enmarcaba la luz de su dulce mirada.
Y sus bellas alas me daban el calor que necesitaba.
Por el frio de este triste desolar.
Sus colmillos eran como brillantes anillos.
Sus ojos iluminaban como la luz de mil soles.
Eran el pecado y deseo encarnados en un solo ser.
Que el mismo Dios al solo verla
tentado de tomarla se sintió.
Que el mismo Dios al solo verla
tentado de tomarla se sintió.
Ha corrompido mi libre pensamiento.
Ha reavivado mi sentir.
Me ha forzado a vivir esta cruel pesadilla.
Y a continuar mí camino sin ella.
Doloroso camino del cual aun tengo mis recuerdos
Que me han hecho comprender más a este cruel mundo.
Se que Soy profundamente débil en el interior.
Pero eso no quiero decir que esta mal.
Es solo mi cruel sinceridad.
Pues tal es aquella belleza
la que hipnotiza al andar
Que a los muertos hace
de su condición lamentar
Ya que no podrán admirar su hermoso caminar.
O bella vampiresa que cuantos caminantes te has encontrado
Por los caminos de tantas praderas oscuras y frías.
Te pido que fundas este corazón de roca.
Y que lo pulas con cada uno de tus dulces pasos al caminar.
Y has de el, el mas bello ser.
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