Nommo
Poeta veterano en el portal
El muchacho de la miel, es lento de reflejos.
Pero se gana la vida. No se mira mucho al espejo.
Defiende la labor de las abejas. Apicultor cercano.
Vecino lejano, de otro pueblo.
Casa por casa, anunciando los beneficios que aporta el tarro lleno de mejunje dorado.
Para el hígado.
Para el páncreas.
Para la piel.
Para el cerebro.
Desayunos y meriendas. Incluso, para cenar.
Una vez al mes llama al timbre y le recibo. Le considero un amigo.
Es experto.
Además, ni él ni yo estamos muertos.
¡ Qué buena suerte ! Soy también, caracol, o rana, o seta.
Lo nota. Ciudad de los Pitufos... Pitufo gruñón. ¡ Ah, no Filósofo ! ¿ Y las gafas ? ¿ Y Pitufina ?
¿ Puedo darle un beso ?
Pero se gana la vida. No se mira mucho al espejo.
Defiende la labor de las abejas. Apicultor cercano.
Vecino lejano, de otro pueblo.
Casa por casa, anunciando los beneficios que aporta el tarro lleno de mejunje dorado.
Para el hígado.
Para el páncreas.
Para la piel.
Para el cerebro.
Desayunos y meriendas. Incluso, para cenar.
Una vez al mes llama al timbre y le recibo. Le considero un amigo.
Es experto.
Además, ni él ni yo estamos muertos.
¡ Qué buena suerte ! Soy también, caracol, o rana, o seta.
Lo nota. Ciudad de los Pitufos... Pitufo gruñón. ¡ Ah, no Filósofo ! ¿ Y las gafas ? ¿ Y Pitufina ?
¿ Puedo darle un beso ?
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