daw
Poeta asiduo al portal
Esas pequeñas cosas que tan poco duran pero mucho significan,
van haciéndome pensar en cuanto deseo hoy la calma,
aunque sea solo unos minutos, ver como las penas se canalizan,
por mas que esquive a mi destino, aquí estoy yo pagando el karma.
Tu mirada es un puñal que adormece a mis espaldas,
traicioneras heridas me has causado, -cruel innata-,
y sin mas me ves de frente, como si nada pasara,
como si el viento del norte hoy ya nada tirara.
Son esas pequeñas cosas que no veo en detalle,
es la suma de esas cosas la que construye un imperio,
el peligro de tu trono, de tus dioses de tu limbo,
son palabras entrecortadas que me abren mil abismos.
Y ya nada hoy me alcanza para abrir los caminos,
millones de granos han creado un muro frio,
tan compacto, tan perfecto, que no tiene recorridos,
no hay manera de salir de este bestial enemigo.
Son esas pequeñas gotas que colmaron ese vaso,
ese grito que alcanzo a destruir los sonidos,
ese golpe que dolio mucho mas de lo normal,
esas letras que ocuparon en mi vida muchos libros.
Y con esas pequeñas cosas nunca puedo yo contar,
aisladas y en silencio para nada sirven de verdad,
yo hablo de esas pequeñas cosas que batallan en plural,
y que rien desde lejos, sin temores, sin pensar.
Estas pequeñas cosas que trabajan desde el fondo,
han sabido derivar más de una vida al desvio,
rompiendo de la vida los detalles o el todo,
por a veces no saber los detalles de un suspiro.
van haciéndome pensar en cuanto deseo hoy la calma,
aunque sea solo unos minutos, ver como las penas se canalizan,
por mas que esquive a mi destino, aquí estoy yo pagando el karma.
Tu mirada es un puñal que adormece a mis espaldas,
traicioneras heridas me has causado, -cruel innata-,
y sin mas me ves de frente, como si nada pasara,
como si el viento del norte hoy ya nada tirara.
Son esas pequeñas cosas que no veo en detalle,
es la suma de esas cosas la que construye un imperio,
el peligro de tu trono, de tus dioses de tu limbo,
son palabras entrecortadas que me abren mil abismos.
Y ya nada hoy me alcanza para abrir los caminos,
millones de granos han creado un muro frio,
tan compacto, tan perfecto, que no tiene recorridos,
no hay manera de salir de este bestial enemigo.
Son esas pequeñas gotas que colmaron ese vaso,
ese grito que alcanzo a destruir los sonidos,
ese golpe que dolio mucho mas de lo normal,
esas letras que ocuparon en mi vida muchos libros.
Y con esas pequeñas cosas nunca puedo yo contar,
aisladas y en silencio para nada sirven de verdad,
yo hablo de esas pequeñas cosas que batallan en plural,
y que rien desde lejos, sin temores, sin pensar.
Estas pequeñas cosas que trabajan desde el fondo,
han sabido derivar más de una vida al desvio,
rompiendo de la vida los detalles o el todo,
por a veces no saber los detalles de un suspiro.
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