BESTIA
Poeta recién llegado
PEQUEÑAS COSAS
Hay una tuerta
que justifica cada amanecer
para sólo ver el vacío crecer
con el dolor que me despierta;
éste despreciar el ser
como puntual alerta
se va cuando es abierta..
Tengo una pluma
hecha de reciclaje,
con ella recojo el anclaje
y se va de mis ojos la bruma;
Un pequeño resumen
de un libro y una mente siniestra
me recuerda su ley y su letra.
Un símbolo de paz
tiene nuestros nombres,
siempre quise más
una guerra y nuevos hombres;
heredarles nuestra lengua
y formarlos para una eterna tregua
con nuestras costumbres.
Una pulsera café tejida
que me trajo una mañana,
en mi mano izquierda ceñida
es una caricia que se encarna.
Una camisa de manta
me abraza y al alma encanta
cuando esta desolada
Finalmente un encendedor
la chispa inicial de la autodestrucción
que me recuerda la dulce perdición;
así que anduvo
y aún le llaman locura,
así que estuvo
una mujer de altura;
las pequeñas cosas
aún llenan mi espacio,
te hundes en la tristeza despacio;
ya no brillas, ya no rosas...
Hay una tuerta
que justifica cada amanecer
para sólo ver el vacío crecer
con el dolor que me despierta;
éste despreciar el ser
como puntual alerta
se va cuando es abierta..
Tengo una pluma
hecha de reciclaje,
con ella recojo el anclaje
y se va de mis ojos la bruma;
Un pequeño resumen
de un libro y una mente siniestra
me recuerda su ley y su letra.
Un símbolo de paz
tiene nuestros nombres,
siempre quise más
una guerra y nuevos hombres;
heredarles nuestra lengua
y formarlos para una eterna tregua
con nuestras costumbres.
Una pulsera café tejida
que me trajo una mañana,
en mi mano izquierda ceñida
es una caricia que se encarna.
Una camisa de manta
me abraza y al alma encanta
cuando esta desolada
Finalmente un encendedor
la chispa inicial de la autodestrucción
que me recuerda la dulce perdición;
así que anduvo
y aún le llaman locura,
así que estuvo
una mujer de altura;
las pequeñas cosas
aún llenan mi espacio,
te hundes en la tristeza despacio;
ya no brillas, ya no rosas...