ANA MAR MORENO PEREZ
Poeta adicto al portal
Mi pequeño ángel
Te arrancaron de mi abrazo
en forma inclemente,
despojándome del impulso
de la vida hacia delante...
Miro tu rostro inocente,
escucho tu risa de canto,
música chispeante
envuelta en alo de encanto.
Tus ojos de sol brillante,
pequeño caballerito...
hoy permanecen cerrados,
¡bajo pestañas inertes!
Tu voz tierna de ensueño,
ilumina y acuna mi sueño,
mientras te narro un cuento...
En tu abrazo me rodeas,
acogiéndome protector,
mientras por mí esperas,
para envolverme en tu amor.
Abro los ojos, un nuevo día
me espera, el sol brilla y me infiere
de la nueva mañana la alegría,
y el recuerdo de tu ausencia me hiere.
La nostalgia de tu presencia
me devuelve al pasado,
palpo tu beso, tu voz y sonrisa ,
¿cómo imaginar?, ¡que te irías de mi lado!
Inmolado por la violencia,
me hundo en las tinieblas del dolor,
no tuvieron de ti clemencia
imagino mi niño ¡tu terror!...
Lastimaron tu cuerpo,
robaron tu vida,
hoy vives en mi recuerdo,
y nadie más te podrá dañar.
Porque eres más que un cuerpo,
porque eres espíritu y alma,
y en este mundo fuiste huésped,
para llegar al final de tu morada...
Hoy te me has adelantado...
Tal vez sea solo que Dios,
necesitaba un ángel,
y solo en ti...¡Lo ha encontrado¡
Autora: ana María moreno Pérez
Noviembre 2008
Te arrancaron de mi abrazo
en forma inclemente,
despojándome del impulso
de la vida hacia delante...
Miro tu rostro inocente,
escucho tu risa de canto,
música chispeante
envuelta en alo de encanto.
Tus ojos de sol brillante,
pequeño caballerito...
hoy permanecen cerrados,
¡bajo pestañas inertes!
Tu voz tierna de ensueño,
ilumina y acuna mi sueño,
mientras te narro un cuento...
En tu abrazo me rodeas,
acogiéndome protector,
mientras por mí esperas,
para envolverme en tu amor.
Abro los ojos, un nuevo día
me espera, el sol brilla y me infiere
de la nueva mañana la alegría,
y el recuerdo de tu ausencia me hiere.
La nostalgia de tu presencia
me devuelve al pasado,
palpo tu beso, tu voz y sonrisa ,
¿cómo imaginar?, ¡que te irías de mi lado!
Inmolado por la violencia,
me hundo en las tinieblas del dolor,
no tuvieron de ti clemencia
imagino mi niño ¡tu terror!...
Lastimaron tu cuerpo,
robaron tu vida,
hoy vives en mi recuerdo,
y nadie más te podrá dañar.
Porque eres más que un cuerpo,
porque eres espíritu y alma,
y en este mundo fuiste huésped,
para llegar al final de tu morada...
Hoy te me has adelantado...
Tal vez sea solo que Dios,
necesitaba un ángel,
y solo en ti...¡Lo ha encontrado¡
Autora: ana María moreno Pérez
Noviembre 2008
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