A lo largo de las dos coníferas
hasta el estrecho rosal,
se improvisó un tocador
sobre la hierba con pantallas.
Tocador, espejos, cajas, botellas,
un abanico entre el juego de té,
una taza de flores, linternas,
una mascara en un pincho.
La bailarina, todavía casi niña
sentada en su chal deslizado,
se inclina sobre su pie
y ata la sandalia más fuerte.
Aparte, agachado, un hombre
con ropa ancha espera una tela :
Tiene la frente de pera
de un filósofo Chino.
El espera, con gafas y rostro rojo,
preparado con su orquesta,
con el que también acompaña
vals, pavane o jazz.
Este clavicordio casero
se esconde en su polifonía
las mazurcas de Chopin,
Cakewalks of Debussy.
hasta el estrecho rosal,
se improvisó un tocador
sobre la hierba con pantallas.
Tocador, espejos, cajas, botellas,
un abanico entre el juego de té,
una taza de flores, linternas,
una mascara en un pincho.
La bailarina, todavía casi niña
sentada en su chal deslizado,
se inclina sobre su pie
y ata la sandalia más fuerte.
Aparte, agachado, un hombre
con ropa ancha espera una tela :
Tiene la frente de pera
de un filósofo Chino.
El espera, con gafas y rostro rojo,
preparado con su orquesta,
con el que también acompaña
vals, pavane o jazz.
Este clavicordio casero
se esconde en su polifonía
las mazurcas de Chopin,
Cakewalks of Debussy.