El Amor es creador. Se llama Amor-Bondad, y es el comienzo de todo. Luego, podemos fijarnos en otras características de la existencia. El disfrute es más generalizado, pero cuesta trabajo incorporarlo a la propia vida. Precisamente porque es la esencia, que se acompaña de identidad rigurosa. Es decir, que yo no dejo de ser yo, ni tú dejas de ser tú, aunque lo pasemos de maravilla.