Orlando Ramos
Un verso, una vida.
Otros labios mezclando azahares
plántandolos en tu cítrica boca
esa boca constante se fue.
Lúgubres noches contemplo
cuando mi almohada exquisita
suple tu piel de naranja.
Llantos internos que salen
de ese rincón que nadie conoce
soy un alfil esperando el juego siguiente.
Mis ojos se empeñan en verte
instantes oscuros contemplo
ese amor que lo hiciste tuyo.
No soy el que roza tu cara
no soy el que palpa tu cuerpo
soy esa luz extinguida para que brille él.
plántandolos en tu cítrica boca
esa boca constante se fue.
Lúgubres noches contemplo
cuando mi almohada exquisita
suple tu piel de naranja.
Llantos internos que salen
de ese rincón que nadie conoce
soy un alfil esperando el juego siguiente.
Mis ojos se empeñan en verte
instantes oscuros contemplo
ese amor que lo hiciste tuyo.
No soy el que roza tu cara
no soy el que palpa tu cuerpo
soy esa luz extinguida para que brille él.