Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Perdidas las gafas de la ceguera,
me dispongo a ver un panorama,
donde no es oro lo que reluce
por ello la Alquimia, trabaja.
Invitada por la Magia
me presento encantada,
para trasformar alcantarillas
que la entraña debe estar limpia.
Me recibe la Ética, señora
de conversaciones reina,
su voz recia y suave
no deja paso a la réplica.
Todo lo baña la Estética
con relucientes brillos,
que alimentan al conjunto
donde se deja mecer la Lógica.
Rosario de Cuenca Esteban
me dispongo a ver un panorama,
donde no es oro lo que reluce
por ello la Alquimia, trabaja.
Invitada por la Magia
me presento encantada,
para trasformar alcantarillas
que la entraña debe estar limpia.
Me recibe la Ética, señora
de conversaciones reina,
su voz recia y suave
no deja paso a la réplica.
Todo lo baña la Estética
con relucientes brillos,
que alimentan al conjunto
donde se deja mecer la Lógica.
Rosario de Cuenca Esteban