Salgo de mí totalmente
al deslumbrarme ese brillo.
Me pierdo en tus perlas avellanas,
tanto que olvido mi nombre.
Solo veo el universo
que en ellas se esconde.
Lucho por mantenerme cuerdo,
pero al oler tu pelo
me transporto a otro mundo.
Ya no comprendo
si realmente merezco
acariciar tu geografía
o si venerarte debería,
como deidades reclaman.
Porque con un beso calmas
todas las tormentas
que afloran en mi alma,
esa que se congela
cuando tu tacto me atrapa,
envolviéndome en ternura
con un abrazo perfecto
en el momento que hace falta.
Sintiéndose hogar
el calor que desprendes.
A veces quema como fuego,
Y otras solo al frío ahuyenta.
Tal vez te aburra mi labia.
Muchas palabras exclamo.
Mas qué podría yo decir
que no resuma un te amo.
al deslumbrarme ese brillo.
Me pierdo en tus perlas avellanas,
tanto que olvido mi nombre.
Solo veo el universo
que en ellas se esconde.
Lucho por mantenerme cuerdo,
pero al oler tu pelo
me transporto a otro mundo.
Ya no comprendo
si realmente merezco
acariciar tu geografía
o si venerarte debería,
como deidades reclaman.
Porque con un beso calmas
todas las tormentas
que afloran en mi alma,
esa que se congela
cuando tu tacto me atrapa,
envolviéndome en ternura
con un abrazo perfecto
en el momento que hace falta.
Sintiéndose hogar
el calor que desprendes.
A veces quema como fuego,
Y otras solo al frío ahuyenta.
Tal vez te aburra mi labia.
Muchas palabras exclamo.
Mas qué podría yo decir
que no resuma un te amo.