samuelchirinos
Poeta recién llegado
Perdido en la inmensidad de su mente
solitario divaga sus penas,
al valor, del aguardiente;
solamente el alcohol
revive en el, aquel pasado perfecto,
que ya no volverá
Una melodía lo hace danzar
con aquella
que se ha ido para nunca regresar
Dulce es la llama
que su boca no quema
y su ego y esperanza engrandece,
sin saber que ella, ya nunca volverá
porque confusa es su mente
y más clara, la idea
que si ella no vuelve,
Mejor
no despertar
y extasiar su mente
en aquella diosa, fugas
que sigue en la noche sin poder alcanzar
que ve en las sombra sin poderla tocar.
El Alcohol que hoy me acompaña
y esa amarga canción
me repite, como navaja en mi corazón,
que ya te fuiste
que ya nunca volverás,
mas mi corazón resiste
pues al cerrar los ojos
veo tu rostro escucho tu vos
y al poner la copa en mis labios
siento de nuevo tus besos de amor.
solitario divaga sus penas,
al valor, del aguardiente;
solamente el alcohol
revive en el, aquel pasado perfecto,
que ya no volverá
Una melodía lo hace danzar
con aquella
que se ha ido para nunca regresar
Dulce es la llama
que su boca no quema
y su ego y esperanza engrandece,
sin saber que ella, ya nunca volverá
porque confusa es su mente
y más clara, la idea
que si ella no vuelve,
Mejor
no despertar
y extasiar su mente
en aquella diosa, fugas
que sigue en la noche sin poder alcanzar
que ve en las sombra sin poderla tocar.
El Alcohol que hoy me acompaña
y esa amarga canción
me repite, como navaja en mi corazón,
que ya te fuiste
que ya nunca volverás,
mas mi corazón resiste
pues al cerrar los ojos
veo tu rostro escucho tu vos
y al poner la copa en mis labios
siento de nuevo tus besos de amor.
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