Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Perdido me desangro delirante
sajado por lo vil de tu estocada,
maltrecho por el hueco de tu almohada,
helado en una cama sofocante.
Maldito me declaro inoperante
vencido y con la carne desgarrada,
vejado me diluyo entre la nada
llevándome la muerte por delante.
Fue tal la decepción y tal la herida
que el alma quejumbrosa murió un poco
dejándome la Luz desatendida.
Fue tal la situación que Dios tampoco
mostró ninguna puerta de salida...
y en esta pesadilla muero loco.
sajado por lo vil de tu estocada,
maltrecho por el hueco de tu almohada,
helado en una cama sofocante.
Maldito me declaro inoperante
vencido y con la carne desgarrada,
vejado me diluyo entre la nada
llevándome la muerte por delante.
Fue tal la decepción y tal la herida
que el alma quejumbrosa murió un poco
dejándome la Luz desatendida.
Fue tal la situación que Dios tampoco
mostró ninguna puerta de salida...
y en esta pesadilla muero loco.