Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la sigilosa noche
me encuentro, mirando
al infinito, al horizonte
tratando, pensado
en los viejos amaneceres
rojizos del verano
en el suave canto
de las aves matutinas
y yo, y yo, por un
descuido al caminar
se me esfumo de las
manos.
Y entonces mis
dias los iluminò
la luna, y las nubes
de lluvia, los escaparates
donde las luces citadinas
reflejan sus penas
una modificación
sufriò mi enfermiza
dentadura, un color
tan diàfano adorna
mi piel hoy.
Aún, quedan restos
de mi búsqueda
pegados en los
postes, una niña
triste y callada
esa era yo en las
fotos donde los mios
se angustiaban.
(¿por eso te guste?)
Y de pronto mis
besos, mis caricias
se los brinde a
otras piernas
a otro rostro..Inconfundible.
Esos ojos, azul agua
me miran fijo cada
vez que me llena
(quièn sabe como)
de placer, sòlo
en esos momentos
mis tiernos deseos
se vuelven sucios
y perversos, el
es mi ángel de
la destrucción.
En mis noches repetitivas
no evito los tugurios
y miro a las damas
perdidas entre
los bares y los
humos de las luces
neón ¿Acaso creen
que vengo a quitarles
su trono, sus majestades
pervertidas?...No, yo sòlo
busco nèctar, ese
del que yo bebo..Mi
único y delicioso
alimento.
y a los borrachos
en las aceras encuentro
no me sirven, pero estàn
llorando por un recuerdo
allá va, un muchacho, que
sigue a una mujer con un
perfume barato, quizás
sea èl, y lo sigo sin que
se percate, preguntàndole
a mi inmutable corazón
desde cuando me hice
despreciable.
Una vez màs, una gota màs
un beso mortal, no, no puedes
ser como yo, no eres elegido
(pero yo tampoco
lo fui), deberìa quedarme
ya se asomará el sol
se ven despegarse las estrellas
el pavimento se torna gris
y mis manos, mis manos
comienzan a iluminar
los inicios del alba
me quedo ... A ver si no
pasa nada, recuperar
en una ilusiòn oscura
el amanecer perdido
los días de los que
ya no soy dueña, y en
lo que decido, mis
oìdos arden y mis
ojos se llenan de
la luz inaguantable.
Ha llegado mi protector
quièn con sus manos me
ha llenado de su toque
de amor, acariciando
mi cabello, y curando
con su saliva mi poca
deformación, diciendome
dulcemente, ''no vuelvas
a huir, sirena, el amanecer
se perdiò''......
me encuentro, mirando
al infinito, al horizonte
tratando, pensado
en los viejos amaneceres
rojizos del verano
en el suave canto
de las aves matutinas
y yo, y yo, por un
descuido al caminar
se me esfumo de las
manos.
Y entonces mis
dias los iluminò
la luna, y las nubes
de lluvia, los escaparates
donde las luces citadinas
reflejan sus penas
una modificación
sufriò mi enfermiza
dentadura, un color
tan diàfano adorna
mi piel hoy.
Aún, quedan restos
de mi búsqueda
pegados en los
postes, una niña
triste y callada
esa era yo en las
fotos donde los mios
se angustiaban.
(¿por eso te guste?)
Y de pronto mis
besos, mis caricias
se los brinde a
otras piernas
a otro rostro..Inconfundible.
Esos ojos, azul agua
me miran fijo cada
vez que me llena
(quièn sabe como)
de placer, sòlo
en esos momentos
mis tiernos deseos
se vuelven sucios
y perversos, el
es mi ángel de
la destrucción.
En mis noches repetitivas
no evito los tugurios
y miro a las damas
perdidas entre
los bares y los
humos de las luces
neón ¿Acaso creen
que vengo a quitarles
su trono, sus majestades
pervertidas?...No, yo sòlo
busco nèctar, ese
del que yo bebo..Mi
único y delicioso
alimento.
y a los borrachos
en las aceras encuentro
no me sirven, pero estàn
llorando por un recuerdo
allá va, un muchacho, que
sigue a una mujer con un
perfume barato, quizás
sea èl, y lo sigo sin que
se percate, preguntàndole
a mi inmutable corazón
desde cuando me hice
despreciable.
Una vez màs, una gota màs
un beso mortal, no, no puedes
ser como yo, no eres elegido
(pero yo tampoco
lo fui), deberìa quedarme
ya se asomará el sol
se ven despegarse las estrellas
el pavimento se torna gris
y mis manos, mis manos
comienzan a iluminar
los inicios del alba
me quedo ... A ver si no
pasa nada, recuperar
en una ilusiòn oscura
el amanecer perdido
los días de los que
ya no soy dueña, y en
lo que decido, mis
oìdos arden y mis
ojos se llenan de
la luz inaguantable.
Ha llegado mi protector
quièn con sus manos me
ha llenado de su toque
de amor, acariciando
mi cabello, y curando
con su saliva mi poca
deformación, diciendome
dulcemente, ''no vuelvas
a huir, sirena, el amanecer
se perdiò''......