Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
¿El olvido será mi reparación?,
¿Dónde están mis amigos muertos?
Hoy mi corazón ruge y aprieta el gatillo de mi palabra
contra aquellos que asesinaron la esperanza.
¿Y el perdón?
¿para los que nos trataron como desechos?,
no consentiremos más las garras que rasgaron la piel,
no seremos más gotas de lluvia que mojan las hojas
en la serenidad del alba,
el cielo llorará granizos de sangre,
nos convertiremos en relámpago y trueno,
en fuego purificador,
en llama que incinere la injusticia,
hasta que los asesinos paguen la deuda con la patria.
No volveremos a ser víctimas inermes,
permitiendo en silencio que la vida se extinga,
nos convertiremos en grito y palabra,
reventando los oídos de los que no quisieron escuchar.
Mundo indolente, seremos huracán
para aquellos que pretendieron
arrebatarnos la vida y la libertad.
Seremos memoria que crece como turbio riachuelo
después de la tormenta,
quizá los odios de la vida se disipen,
pero la herida es muy profunda,
y no tenemos tierra para tanta sepultura,
¡ni más lágrimas!.
¿Dónde están mis amigos muertos?
Hoy mi corazón ruge y aprieta el gatillo de mi palabra
contra aquellos que asesinaron la esperanza.
¿Y el perdón?
¿para los que nos trataron como desechos?,
no consentiremos más las garras que rasgaron la piel,
no seremos más gotas de lluvia que mojan las hojas
en la serenidad del alba,
el cielo llorará granizos de sangre,
nos convertiremos en relámpago y trueno,
en fuego purificador,
en llama que incinere la injusticia,
hasta que los asesinos paguen la deuda con la patria.
No volveremos a ser víctimas inermes,
permitiendo en silencio que la vida se extinga,
nos convertiremos en grito y palabra,
reventando los oídos de los que no quisieron escuchar.
Mundo indolente, seremos huracán
para aquellos que pretendieron
arrebatarnos la vida y la libertad.
Seremos memoria que crece como turbio riachuelo
después de la tormenta,
quizá los odios de la vida se disipen,
pero la herida es muy profunda,
y no tenemos tierra para tanta sepultura,
¡ni más lágrimas!.