Arquimídes Guillen
Poeta recién llegado
Perdona, me salté tu mirada y choqué con tus caderas.
No me mires así, fue un accidente de impulsos,
un desliz de mis ojos, una fractura en mis deseos.
Déjame bucear en el azul de tus ojos
sostener la respiración para resistir
más tiempo dentro de ti.
Deja que mis labios perforen tu pecho,
para que botes toda esa presión de miedo.
Arquímides Guillén
salvadoreño
No me mires así, fue un accidente de impulsos,
un desliz de mis ojos, una fractura en mis deseos.
Déjame bucear en el azul de tus ojos
sostener la respiración para resistir
más tiempo dentro de ti.
Deja que mis labios perforen tu pecho,
para que botes toda esa presión de miedo.
Arquímides Guillén
salvadoreño