Perdoname por haber truncado nuestros sueños,
por haberte causado una decepción y mil heridas
Por haber pisoteado tu ilusión y tu ensueño...
perdoname por haber degradado tu fe en la vida
Este dolor de haberte perdido nunca pasará,
el agravio de no verte será la cruz de mi castigo
Para dejarte de amar esta vida no me alcanzará,
aunque pase el tiempo jamás llegará el olvido
Perdoname por haberte ultrajado en tu inocencia,
por haber desdeñado tu sueño anhelado
Por haberte obligado a mi lejana presencia
cuando más precisabas sentirme a tu lado
Perdoname por causarte dolor con mi ausencia,
perdona mi indolencia... perdona mi pecado.