La Sexorcisto
Lluna V. L.
Estás muerto sin ella
y con ella también
frío o calor
son estados de una dimensión abandonada
en la que el cuerpo te traiciona.
No estás solo
la sombra del charco
es la distancia para medir la compañía
así que te volverás a licuar
para recibir con pasión nublada
la perfecta droga de los límites de la confusión
y te volverá gustar con el sabor caído del hierro.
¡Perfecta droga no nos hagas sufrir!
Reina adorada en logaritmos de insania
este reino de carne combada entregas
ahora que te descubres olvido tras olvido
muela a muela
pinchazo a pinchazo
sin mirar la trasera desilusión.
Esa es la liberación que concedes a dedo
y el que estuvo delante de ti
quedó convertido en estatua salina
tu suerte numeraria fue la desdicha
descubriste la incorpórea carnalidad
como una flor ahogada entre la escoria.
¡Ah, el beso perdido!
¡Ah, el gesto quebrado!
¡Ah. el sol falsificado!
¡Ah. la luna de la bilis!
¡Ah, el precio por encontrarte!
y con ella también
frío o calor
son estados de una dimensión abandonada
en la que el cuerpo te traiciona.
No estás solo
la sombra del charco
es la distancia para medir la compañía
así que te volverás a licuar
para recibir con pasión nublada
la perfecta droga de los límites de la confusión
y te volverá gustar con el sabor caído del hierro.
¡Perfecta droga no nos hagas sufrir!
Reina adorada en logaritmos de insania
este reino de carne combada entregas
ahora que te descubres olvido tras olvido
muela a muela
pinchazo a pinchazo
sin mirar la trasera desilusión.
Esa es la liberación que concedes a dedo
y el que estuvo delante de ti
quedó convertido en estatua salina
tu suerte numeraria fue la desdicha
descubriste la incorpórea carnalidad
como una flor ahogada entre la escoria.
¡Ah, el beso perdido!
¡Ah, el gesto quebrado!
¡Ah. el sol falsificado!
¡Ah. la luna de la bilis!
¡Ah, el precio por encontrarte!