Las cabezas se han vuelto de piedra.
El tremendo viento nos vuelve a todos locos.
La tierra parece que tiene una herida abierta
donde se derrama el ácido inoloro e infectuoso.
Como si nada hacia el exterminio
completo de los cuerpos.
Hacia el abismo de la normalidad.
Hay una guerra oculta e inatacable
que invade nuestras casas.
Pero el corazón como un témpano.
Nada toca,nada raspa,nadie recuerda.
No pasa nada.Todo está perfecto,
perfectamente muerto.
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