Todavía recuerdo muy bien ese día,
era un paisaje propio de acuarela costumbrista,
la montaña tapizada de verde hierba tupida,
coronada con nieve blanca y prístina,
y al pie de esa cumbre, una bahía,
con playa de arenas blancas y muy fina,
un mar calmo y transparente que parece una piscina,
y como marco un cielo de azul celeste,
con un sol enorme y cálido en poniente,
derramando su luz generosamente en todo el ambiente.
¡Y tú!
Caminando tranquilamente por la ribera,
sintiendo la arena y el agua mezclarse juguetonamente entre los dedos de tus pies,
tratando de abarcar con tu mirada todo el panorama,
respirando ese aire cargado de salitre,
sintiendo la suave brisa acariciar tus mejillas,
sonriendo despreocupadamente,
diciendo que eras feliz, que ojalá no pasara el momento.
¡Y yo!
Queriendo congelar el tiempo,
a pesar de los años todavía lo recuerdo,
ese cuadro es la definición de la palabra perfecto
Copyright (c) 2009 by JuCar MarDo
era un paisaje propio de acuarela costumbrista,
la montaña tapizada de verde hierba tupida,
coronada con nieve blanca y prístina,
y al pie de esa cumbre, una bahía,
con playa de arenas blancas y muy fina,
un mar calmo y transparente que parece una piscina,
y como marco un cielo de azul celeste,
con un sol enorme y cálido en poniente,
derramando su luz generosamente en todo el ambiente.
¡Y tú!
Caminando tranquilamente por la ribera,
sintiendo la arena y el agua mezclarse juguetonamente entre los dedos de tus pies,
tratando de abarcar con tu mirada todo el panorama,
respirando ese aire cargado de salitre,
sintiendo la suave brisa acariciar tus mejillas,
sonriendo despreocupadamente,
diciendo que eras feliz, que ojalá no pasara el momento.
¡Y yo!
Queriendo congelar el tiempo,
a pesar de los años todavía lo recuerdo,
ese cuadro es la definición de la palabra perfecto
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