Nommo
Poeta veterano en el portal
No me importa si no soy recordado, dentro de ocho siglos.
Puedo ser libre y volar, con mi responsabilidad a la espalda.
Lo que cuenta es la fortuna de componer poemas que atestigüen,
de mi paso por la senda evolutiva humana y divina.
Son pedazos de cielo que voy reuniendo y parecen gotas de rocío.
Me gusta la manera de ser que tienen las criaturas de nuestro Señor.
Me detengo en el Ahora y observo, plenamente, equinoccios y solsticios.
Todo el año nuevo cabe en un paño, para mis lágrimas.
Entonces, vislumbro los tiempos y las épocas, que vertebran la historia de una raza.
Yo puedo sentirte y probar tu Sabiduría.
Eres de mi procedencia y se nota en tu mirada.
No cambian nuestras raíces, por mucho que nos mudemos a otras regiones o provincias.
El ADN celular sigue intacto, después de tantas pruebas escalofriantes, de vivencias
en familia.
Yo podría auparte hasta las nubes del cielo azul, y arroparte con sábanas doradas.
Por lo visto, no te produce satisfacción la visión del transcurso del Tiempo, como un río.
Ya que el Tiempo es una persona, magnífica y un poco áspera.
No ceja en su empeño de avanzar por siempre; y no se detiene ante los niños,
ni sus fechorías.
Podemos saltar en una cama elástica. Y hacer el Amor, sobre una hamaca con forma de Luna.
Pero mejor, te dejo en Paz, después de esta ardua jornada de trabajo.
Sé que escribes artículos en el periódico.
Y madrugas, para cazar la noticia.
Puedo ser libre y volar, con mi responsabilidad a la espalda.
Lo que cuenta es la fortuna de componer poemas que atestigüen,
de mi paso por la senda evolutiva humana y divina.
Son pedazos de cielo que voy reuniendo y parecen gotas de rocío.
Me gusta la manera de ser que tienen las criaturas de nuestro Señor.
Me detengo en el Ahora y observo, plenamente, equinoccios y solsticios.
Todo el año nuevo cabe en un paño, para mis lágrimas.
Entonces, vislumbro los tiempos y las épocas, que vertebran la historia de una raza.
Yo puedo sentirte y probar tu Sabiduría.
Eres de mi procedencia y se nota en tu mirada.
No cambian nuestras raíces, por mucho que nos mudemos a otras regiones o provincias.
El ADN celular sigue intacto, después de tantas pruebas escalofriantes, de vivencias
en familia.
Yo podría auparte hasta las nubes del cielo azul, y arroparte con sábanas doradas.
Por lo visto, no te produce satisfacción la visión del transcurso del Tiempo, como un río.
Ya que el Tiempo es una persona, magnífica y un poco áspera.
No ceja en su empeño de avanzar por siempre; y no se detiene ante los niños,
ni sus fechorías.
Podemos saltar en una cama elástica. Y hacer el Amor, sobre una hamaca con forma de Luna.
Pero mejor, te dejo en Paz, después de esta ardua jornada de trabajo.
Sé que escribes artículos en el periódico.
Y madrugas, para cazar la noticia.
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