Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
El tiburon metálico se disponía al viento
Su vientre lleno de cabezas humanas
Ojos en las agujas encerradas en un círculo sujetado por cuero de culebras
El viajero ya conocía la rutina:
sostenerse fuerte de las viseras
del ave mecánica hasta alzar el vuelo,
Mantener la goma entre las teclas blancas, alivia el dolor de oído
La víctima aparece con el mismo destino y entre versos y verborrea
las agujas corrieron demás
Ella vivía de su cuerpo, como las máquinas tragamonedas, que dan un chocolate al entrar el metal en la ranura
El tiburón alado partió a las tierras lejanas del tango y las hermosas jirafas rubias y morenas, allá... a la morada de Guevara
El tiburón se fue sin tragarnos
Colombia vivida en la terminal
como el ruso aquel de la película
Otro tiburón hay que buscar...
Llega uno a las cinco del reloj
pasa por Vargas Llosa y César Vallejos, luego duerme en destino
Tres cuartos de cien gringos
hay que pagar por descuido
Tres tiempos más en otra terminal
con veinte gringos en los bolsillos y
y cien pesos de piedad
Oh! Sorpresa, la dama de la noche
terminó apadrinando mi desdicha
Tres largos tiempos en otra terminal comiendo harina tostada y gracias a Dios el líquido sangrado por una vena de hierro, era gratuita.
La Nueve de Julio
esos fueron los tiempos subsiguientes esperando a la ballena
de hierro, que de hecho, iba bien llena!
El obelisco, el avión de guerra, los grandes y concurridos teatros;
las floristerías y los quioscos
rebobinar de hilos en mi cabeza.
de una bella Argentina y mis peripecias.
Su vientre lleno de cabezas humanas
Ojos en las agujas encerradas en un círculo sujetado por cuero de culebras
El viajero ya conocía la rutina:
sostenerse fuerte de las viseras
del ave mecánica hasta alzar el vuelo,
Mantener la goma entre las teclas blancas, alivia el dolor de oído
La víctima aparece con el mismo destino y entre versos y verborrea
las agujas corrieron demás
Ella vivía de su cuerpo, como las máquinas tragamonedas, que dan un chocolate al entrar el metal en la ranura
El tiburón alado partió a las tierras lejanas del tango y las hermosas jirafas rubias y morenas, allá... a la morada de Guevara
El tiburón se fue sin tragarnos
Colombia vivida en la terminal
como el ruso aquel de la película
Otro tiburón hay que buscar...
Llega uno a las cinco del reloj
pasa por Vargas Llosa y César Vallejos, luego duerme en destino
Tres cuartos de cien gringos
hay que pagar por descuido
Tres tiempos más en otra terminal
con veinte gringos en los bolsillos y
y cien pesos de piedad
Oh! Sorpresa, la dama de la noche
terminó apadrinando mi desdicha
Tres largos tiempos en otra terminal comiendo harina tostada y gracias a Dios el líquido sangrado por una vena de hierro, era gratuita.
La Nueve de Julio
esos fueron los tiempos subsiguientes esperando a la ballena
de hierro, que de hecho, iba bien llena!
El obelisco, el avión de guerra, los grandes y concurridos teatros;
las floristerías y los quioscos
rebobinar de hilos en mi cabeza.
de una bella Argentina y mis peripecias.
Última edición: