August 23rd, 2008
Permítame usted unas
palabras,
para calmar la angustia
y desconfianza que
llevo conmigo,
permítame por favor
tocar su alma y
que mis manos
recojan el sudor
o sus lágrimas.
Permítame, por más
de una ocasión,
liberar mis líneas
y que lleguen a
tu más cercano
horizonte: el corazón;
que mi conciencia
viaje y se acerque
a su alma, pose
en mí como ave,
beba el néctar de
esta pasión.
Perdone usted si mis palabras
apuntan cargando
su pena,
y mi esfuerzo no merezca
pisar sus huellas,
por favor,
permítame amarla.
Cabizbajo corre mi anhelo
ante fronteras que salen
de su ser,
¿acaso no puedo amarla
y que mis actos sean testigos de
mi convicción?
puede usted darme su mano
y colocar la esperanza al filo
de su piel, por favor,
elimine de ser necesario mi espíritu
aunque el pensamiento viaje
buscándola. La Amo.
Author: Yorker
Permítame usted unas
palabras,
para calmar la angustia
y desconfianza que
llevo conmigo,
permítame por favor
tocar su alma y
que mis manos
recojan el sudor
o sus lágrimas.
Permítame, por más
de una ocasión,
liberar mis líneas
y que lleguen a
tu más cercano
horizonte: el corazón;
que mi conciencia
viaje y se acerque
a su alma, pose
en mí como ave,
beba el néctar de
esta pasión.
Perdone usted si mis palabras
apuntan cargando
su pena,
y mi esfuerzo no merezca
pisar sus huellas,
por favor,
permítame amarla.
Cabizbajo corre mi anhelo
ante fronteras que salen
de su ser,
¿acaso no puedo amarla
y que mis actos sean testigos de
mi convicción?
puede usted darme su mano
y colocar la esperanza al filo
de su piel, por favor,
elimine de ser necesario mi espíritu
aunque el pensamiento viaje
buscándola. La Amo.
Author: Yorker