Azul Sheerle
Poeta asiduo al portal
¡Permíteme morir¡
Ahora mismo, en el siguiente suspiro.
Debajo de la sombra de este árbol.
Así dejaré de hacer daño, de causar dolor.
¡Dios mío¡ concededme esta petición,
pues no tengo el valor de hacerlo yo,
¡es cierto ya lo intente y lo sabes!
Seré abono en este árbol,
por fin algo bueno pasará,
lo haré crecer, viviré en sus hojas
y en sus largas ramas estaré presente.
Disfrutaré de la brisa del viento
y en cada movimiento me sentiré libre,
estaré segura, sujeta al gran tronco que me protege,
no volveré a tener miedo,
seré fuerte, no estaré sola.
Pero siendo realista ¿Qué pasará?
Moriré, mi cuerpo tirado en la tierra poco a poco descomponiéndose.
No sentiré nada, ni siquiera sabré que pasa. Me fundiré en el suelo.
Llegaré a la raíz y cuando sea absorbida por ella, el árbol empezará a morir.
Se irá pudriendo, su tronco, sus ramas, su fruto.
Los pájaros no podrán hacer sus nidos, un olor hediondo se desprenderá de él,
nadie se acercará, ni animal, ni hombre.
No tratarán de derribarlo pues su sola presencia les dará asco,
La tristeza de su condición se convertirá en rabia
por el solo hecho de su existencia.
Contaminará el entero bosque, y quedará solo
Muriendo lentamente, despreciado y abandonado,
Nubes rojas sobre él, despidiendo olor a muerte,
sin ser visitado por ella
¿Donde quedo tu fuerza, donde tu belleza?
Suplica muerte, reza por ella, talvez después de
mucho llorar y sufrir, Dios se apiade de ti
Ahora mismo, en el siguiente suspiro.
Debajo de la sombra de este árbol.
Así dejaré de hacer daño, de causar dolor.
¡Dios mío¡ concededme esta petición,
pues no tengo el valor de hacerlo yo,
¡es cierto ya lo intente y lo sabes!
Seré abono en este árbol,
por fin algo bueno pasará,
lo haré crecer, viviré en sus hojas
y en sus largas ramas estaré presente.
Disfrutaré de la brisa del viento
y en cada movimiento me sentiré libre,
estaré segura, sujeta al gran tronco que me protege,
no volveré a tener miedo,
seré fuerte, no estaré sola.
Pero siendo realista ¿Qué pasará?
Moriré, mi cuerpo tirado en la tierra poco a poco descomponiéndose.
No sentiré nada, ni siquiera sabré que pasa. Me fundiré en el suelo.
Llegaré a la raíz y cuando sea absorbida por ella, el árbol empezará a morir.
Se irá pudriendo, su tronco, sus ramas, su fruto.
Los pájaros no podrán hacer sus nidos, un olor hediondo se desprenderá de él,
nadie se acercará, ni animal, ni hombre.
No tratarán de derribarlo pues su sola presencia les dará asco,
La tristeza de su condición se convertirá en rabia
por el solo hecho de su existencia.
Contaminará el entero bosque, y quedará solo
Muriendo lentamente, despreciado y abandonado,
Nubes rojas sobre él, despidiendo olor a muerte,
sin ser visitado por ella
¿Donde quedo tu fuerza, donde tu belleza?
Suplica muerte, reza por ella, talvez después de
mucho llorar y sufrir, Dios se apiade de ti
::