Isabela Soto
Poeta recién llegado
Permíteme temblar cuando me tocas,
cuando tus besos arropan mi piel
y se detiene en mi ombligo.
Permíteme pervertir mi conciencia
cuando me hablas y tu voz recorre mis sentidos.
Permíteme coleccionar cada sudor de tu cuerpo
y regocijarme cada mañana con tus recuerdos.
Permíteme ver tu desnudez
las veces que hagan falta,
emancipar las ganas que se escurren entre mis manos y con ocio te aman,
te acarician el alma
Última edición: