PERO, ERES AJENA
Pero eres ajena
aunque, yo hace tiempo te hacia mía
y dibujándote en mis pensamientos
yo presentía como tu esencia me envolvía
colmándome de profundos sentimientos.
Mi musa perfeccionaba tu silueta
escribiendo versos sobre tu cuerpo
y en sueños eras mi Princesa
que con las metáforas de las letras
recorría con éxtasis tu belleza.
Tal vez tú no me conocías
aunque antes de nacer me pertenecías
porque mis deseos te crearon en el tiempo
exaltando la hermosura y la dulzura
estructurada con el mas excelso aliento
en la imaginación de una noche de locura.
Pero, eres ajena
aunque, tú figura alucina
por el roce de mis dedos
tu corazón palpite aun teniéndome lejos
y tu alma suspira en la sonatas de mi diamantina.
Pero, eres ajena
aunque, mi musa te dedique las mas lindas prosas
el pincel de mi sentir use de lienzo tu piel
coloreándolo de colores rosas
y mi razón presienta que eres mi esposa fiel
sigues siendo ajena mi hermosa mujer.
Pero, eres ajena
aunque, al mirarme tus ojos
exterioricen que me amas
y que me incite a besar tus labios rojos
sigues siendo ajena, mi excelsa Dama.
Ron
Pero eres ajena
aunque, yo hace tiempo te hacia mía
y dibujándote en mis pensamientos
yo presentía como tu esencia me envolvía
colmándome de profundos sentimientos.
Mi musa perfeccionaba tu silueta
escribiendo versos sobre tu cuerpo
y en sueños eras mi Princesa
que con las metáforas de las letras
recorría con éxtasis tu belleza.
Tal vez tú no me conocías
aunque antes de nacer me pertenecías
porque mis deseos te crearon en el tiempo
exaltando la hermosura y la dulzura
estructurada con el mas excelso aliento
en la imaginación de una noche de locura.
Pero, eres ajena
aunque, tú figura alucina
por el roce de mis dedos
tu corazón palpite aun teniéndome lejos
y tu alma suspira en la sonatas de mi diamantina.
Pero, eres ajena
aunque, mi musa te dedique las mas lindas prosas
el pincel de mi sentir use de lienzo tu piel
coloreándolo de colores rosas
y mi razón presienta que eres mi esposa fiel
sigues siendo ajena mi hermosa mujer.
Pero, eres ajena
aunque, al mirarme tus ojos
exterioricen que me amas
y que me incite a besar tus labios rojos
sigues siendo ajena, mi excelsa Dama.
Ron