La llave de mi grifo está dañada,
el agua, gota a gota, se desliza
y lentamente en su liviandad se pierde;
así, mi pasión, intensa y delicada,
día a día como rosa se marchita
y en sus amargas lágrimas se hiere.
Las nubes en el cielo tristes lloran
en lluvia de diamantes que a la tarde
en arroyo de perlas se deshace ;
así, mi amor a su adorada añora;
al infinito pide que la llame
y, anhelante, con su corazón la trae.
Nada de la barca se queja el lago
que sus tranquilas aguas estremece;
que no las ensucie no más le pide;
así, amada mía, te digo en mi canto
que mi corazón por tu amor se muere,
que no me hables, pero que no me olvides,
el agua, gota a gota, se desliza
y lentamente en su liviandad se pierde;
así, mi pasión, intensa y delicada,
día a día como rosa se marchita
y en sus amargas lágrimas se hiere.
Las nubes en el cielo tristes lloran
en lluvia de diamantes que a la tarde
en arroyo de perlas se deshace ;
así, mi amor a su adorada añora;
al infinito pide que la llame
y, anhelante, con su corazón la trae.
Nada de la barca se queja el lago
que sus tranquilas aguas estremece;
que no las ensucie no más le pide;
así, amada mía, te digo en mi canto
que mi corazón por tu amor se muere,
que no me hables, pero que no me olvides,