Teyalmendras
Poeta recién llegado
Persigo el mar en pulidas caracolas,
resonantes, envueltas en desiertos
olvidadas, calientes, perdidas
en caricias de arena fina y viento.
Busco ecos, efluvios de aquella brisa
huella salada del recuerdo,
un susurro de cien olas
enredándose en mis dedos.
Erosión vetusta de mareas
humedad fingida en su resuello,
sutil belleza entre mis manos
melodía cautiva en el silencio.
Caracolas encantadas
espirales del sosiego,
son paisajes los sonidos
los sonidos mi momento.