davidul
Poeta asiduo al portal
Persigo tu bella presencia,
en un presente burlón y enrevesado,
mis ojos brotan y derraman,
el fuego de la ira
y perlas de lágrima salada,
que construyen mi añoranza,
con el resquemor de tus promesas.
Persigo tu cálida voz,
como seguí el enigmático color
de tus dulces e hipnóticas palabras,
desperté del prisionero conjuro,
de tus suspiros cuando me hablabas,
con cuentos y tus propios hechizos,
ya enterrados y sepultados,
con la arena, del daño, que me hizo.
Persigo tu permanente estela,
pero que pena,
lo lejos,
que están las estrellas.
en un presente burlón y enrevesado,
mis ojos brotan y derraman,
el fuego de la ira
y perlas de lágrima salada,
que construyen mi añoranza,
con el resquemor de tus promesas.
Persigo tu cálida voz,
como seguí el enigmático color
de tus dulces e hipnóticas palabras,
desperté del prisionero conjuro,
de tus suspiros cuando me hablabas,
con cuentos y tus propios hechizos,
ya enterrados y sepultados,
con la arena, del daño, que me hizo.
Persigo tu permanente estela,
pero que pena,
lo lejos,
que están las estrellas.