El morador de la noche
Poeta recién llegado
La Luna entra por mi ventana,
me despierta con su gélido tacto,
me respira en el cuello
y levanta mi ánimo.
Pero tú, mujer de mis sueños,
llegas al rincón más lejano.
Y me arrastras, me llevas,
sin piedad, sin dolor.
Y como el súcubo de otras noches,
me dejas en medio de un dolor,
con la soledad acompañándome,
caminando sobre cenizas del amor.
me despierta con su gélido tacto,
me respira en el cuello
y levanta mi ánimo.
Pero tú, mujer de mis sueños,
llegas al rincón más lejano.
Y me arrastras, me llevas,
sin piedad, sin dolor.
Y como el súcubo de otras noches,
me dejas en medio de un dolor,
con la soledad acompañándome,
caminando sobre cenizas del amor.
Armando Madrid Arce