Salvador Santiago
Poeta adicto al portal
Imaginé que te ibas.
Yo errante en el desierto
al otear del horizonte perdido
solo en la azotea del firmamento
mar adentro en mis profundidades
cerca del silencio adormecido
allá en esa vida acuosa y tranquila
me compadecía de mi mismo.
Supe que de sufrir no sé nada
supe que tu amor era noble y sincero
y que al despertar de una inesperada pesadilla
el nuevo amanecer nos reclama
nos entrega a su espacio
nos deja a nuestras manos la vida.
Yo errante en el desierto
al otear del horizonte perdido
solo en la azotea del firmamento
mar adentro en mis profundidades
cerca del silencio adormecido
allá en esa vida acuosa y tranquila
me compadecía de mi mismo.
Supe que de sufrir no sé nada
supe que tu amor era noble y sincero
y que al despertar de una inesperada pesadilla
el nuevo amanecer nos reclama
nos entrega a su espacio
nos deja a nuestras manos la vida.