Serena con el ánimo la aflicción
que tus ojos colman de lágrimas.
Toma como paño mi amor
para con tibieza enjugarlas.
¿No ves, niña de mi corazón,
que con las pupilas mojadas
no acertarás a contemplar
las estrellas a ti dispensadas?
Pesares y dudas aleja de ti,
y si hondos y obscuras fueran,
cierra tus ojos y rauda vuela
a aquél secreto lugar junto a mi.
Y allí, entre la níveas nubes,
apoyada tu cabeza contra mi,
serena y anima tu triste alma
porque yo por siempre estaré allí.
que tus ojos colman de lágrimas.
Toma como paño mi amor
para con tibieza enjugarlas.
¿No ves, niña de mi corazón,
que con las pupilas mojadas
no acertarás a contemplar
las estrellas a ti dispensadas?
Pesares y dudas aleja de ti,
y si hondos y obscuras fueran,
cierra tus ojos y rauda vuela
a aquél secreto lugar junto a mi.
Y allí, entre la níveas nubes,
apoyada tu cabeza contra mi,
serena y anima tu triste alma
porque yo por siempre estaré allí.