Aneara
Poeta recién llegado
No calla la pena negra
cuando la noche resbala,
sobre mi piel desintegra
su hielo y se desala.
Ciega la sal mis ojos
en sus mares de lágrimas,
destrozando los despojos
que no se quedan las ánimas.
Pena negra, noche oscura
entre las flores secadas;
en la terrible amargura
de ausencias dilatadas.
cuando la noche resbala,
sobre mi piel desintegra
su hielo y se desala.
Ciega la sal mis ojos
en sus mares de lágrimas,
destrozando los despojos
que no se quedan las ánimas.
Pena negra, noche oscura
entre las flores secadas;
en la terrible amargura
de ausencias dilatadas.