Destrozamos nuestros seres
y desechamos la verdad,
prefiriendo el orgullo, el prejuicio y la falsedad.
Reflexiono en las acciones y
en palabras ya expresadas:
miro, escucho y no comprendo…
¿cómo tanta confusión nubla mente y corazón?
Mi palabra es sin espera, es mi falta, ya lo sé...
Coherencia no se encuentra, en ideas y razones,
cuando el diálogo predican, pero algunos no practican.
¿Por qué buscan validar con violencia simulada,
retenida y no admitida, lo que llaman la verdad?
Pues por ella se destruye en pedazos la hermandad,
que en su anuncio permanente se proclama en falsedad.
Hoy me viene el desconcierto y conozco la razón:
ciegos ojos y nulo oír, no permite a la razón
botar muros que alimentan en su propio corazón.
Quedar solo es el castigo para quien tiene opinión.
Guardarse en el silencio escuchando al corazón;
sus gemidos reprimidos y su llanto al interior.
Sólo puedo aquí en la tierra esperar reparación,
que es probable nunca llegue…, y sólo llegue desde Dios.
¡Hoy destruyen al hermano y no sólo a su opinión!;
el derecho a sus creencias, ya no tiene mucha opción.
No permiten que cuestione el camino del error,
pues me vuelven enemigo o también perseguidor.
Cuando sólo en mi derecho yo quisiera reparar
el camino que desvían y no quieres enmendar.
Destruida ya mi imagen, me pregunto ¿qué hago aquí…?
En espera de respuesta me construyo y me reparo
en la imagen, simple y clara, que quería compartir.
Ya no insisto, ya lo dejo, me retiro poco a poco.
Hoy me alejo, sin decirlo, y me quedo en el silencio.
Quienes dicen ser fraternos no conocen ese amor.
y desechamos la verdad,
prefiriendo el orgullo, el prejuicio y la falsedad.
Reflexiono en las acciones y
en palabras ya expresadas:
miro, escucho y no comprendo…
¿cómo tanta confusión nubla mente y corazón?
Mi palabra es sin espera, es mi falta, ya lo sé...
Coherencia no se encuentra, en ideas y razones,
cuando el diálogo predican, pero algunos no practican.
¿Por qué buscan validar con violencia simulada,
retenida y no admitida, lo que llaman la verdad?
Pues por ella se destruye en pedazos la hermandad,
que en su anuncio permanente se proclama en falsedad.
Hoy me viene el desconcierto y conozco la razón:
ciegos ojos y nulo oír, no permite a la razón
botar muros que alimentan en su propio corazón.
Quedar solo es el castigo para quien tiene opinión.
Guardarse en el silencio escuchando al corazón;
sus gemidos reprimidos y su llanto al interior.
Sólo puedo aquí en la tierra esperar reparación,
que es probable nunca llegue…, y sólo llegue desde Dios.
¡Hoy destruyen al hermano y no sólo a su opinión!;
el derecho a sus creencias, ya no tiene mucha opción.
No permiten que cuestione el camino del error,
pues me vuelven enemigo o también perseguidor.
Cuando sólo en mi derecho yo quisiera reparar
el camino que desvían y no quieres enmendar.
Destruida ya mi imagen, me pregunto ¿qué hago aquí…?
En espera de respuesta me construyo y me reparo
en la imagen, simple y clara, que quería compartir.
Ya no insisto, ya lo dejo, me retiro poco a poco.
Hoy me alejo, sin decirlo, y me quedo en el silencio.
Quienes dicen ser fraternos no conocen ese amor.
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