Alex Vaquer
Poeta recién llegado
Recibí mi primera bala aquella noche,
una oscuridad acechaba mi sombra,
reluciente por su bombilla descarada
pero escondida por el miedo que aquel sonido le daba.
Entre escombros se escondía aquel objeto,
tan útil que sacaba sonrisas en un segundo,
usarlo una vez y ya te sientes completo
ante la niebla que tapaba el mundo.
Aquella triste noche no acababa,
si acabar para ti es despertar
de un sueño en el que me sumergí,
y jamás pude escapar.
Creí haber logrado mi objetivo,
¿Que es lo que pido?¿Cuánto estaba dispuesto a dar?
Estaba seguro de mi mismo,
mas tenia miedo de caminar.
Entre tan poca visibilidad apareció,
en mis manos la tuve,
fue como coger una nube,
palparla con los dedos y dar gracias a Dios.
una oscuridad acechaba mi sombra,
reluciente por su bombilla descarada
pero escondida por el miedo que aquel sonido le daba.
Entre escombros se escondía aquel objeto,
tan útil que sacaba sonrisas en un segundo,
usarlo una vez y ya te sientes completo
ante la niebla que tapaba el mundo.
Aquella triste noche no acababa,
si acabar para ti es despertar
de un sueño en el que me sumergí,
y jamás pude escapar.
Creí haber logrado mi objetivo,
¿Que es lo que pido?¿Cuánto estaba dispuesto a dar?
Estaba seguro de mi mismo,
mas tenia miedo de caminar.
Entre tan poca visibilidad apareció,
en mis manos la tuve,
fue como coger una nube,
palparla con los dedos y dar gracias a Dios.