PETENERA
“Quien te puso petenera
qué poco te conocía
el que de tí se enamora
se pierde pa toa la vía”
Popular.
En el cóncavo silencio de la noche
el dolor se hace grito entristecido,
puñal de plata, lucero que agoniza:
Suena la petenera.
Enhebrada en el rasgueo de una guitarra
la voz trémula vuela como ave hacia la nube.
No sabe de vacíos
y tal vez allí encuentre al Ángel.
Latido de un corazón roto
que quebrado suena
como cántaro rajado,
como el eco de las olas que se entregan a las rocas.
Negros ojos de mujer, heraldos de la muerte,
ávidos del tibio rojo de la sangre
de aquel que canta tu amor oscuro
por peteneras.
“Quien te puso petenera
qué poco te conocía
el que de tí se enamora
se pierde pa toa la vía”
Popular.
En el cóncavo silencio de la noche
el dolor se hace grito entristecido,
puñal de plata, lucero que agoniza:
Suena la petenera.
Enhebrada en el rasgueo de una guitarra
la voz trémula vuela como ave hacia la nube.
No sabe de vacíos
y tal vez allí encuentre al Ángel.
Latido de un corazón roto
que quebrado suena
como cántaro rajado,
como el eco de las olas que se entregan a las rocas.
Negros ojos de mujer, heraldos de la muerte,
ávidos del tibio rojo de la sangre
de aquel que canta tu amor oscuro
por peteneras.