FelipeAlejandroMiranda
Poeta recién llegado
Petricor
Fenómeno de amaneceres otoñales,
Teñido de grises acuarelados.
Grises corrompidos por tímidos rayos solares,
Entre alfombras de corroídas hojas,
De ramas huérfanas,
Del viento victimas.
Tú que al caer rompes el silencio de la rutina,
Tú que al abrazar la tierra perfumas el aire,
De un aroma embalsamado de frescura
Evocando en mi memoria sentimientos de nostalgia
Nostalgia de niñez corriendo bajo tus aguas,
Nostalgia de un amor en inocencia macerado.
Tu taciturno paso a las montañas abraza,
De nubes grises y pasajeras,
Tan efímeras como el soplo de la vida
Tan fugaces como la ilusión de la felicidad
Nubes que obedecen la voluntad del viento
Tal como nosotros, náufragos del destino.
Víctimas de la dictadura de un futuro incierto
Fenómeno de amaneceres otoñales,
Teñido de grises acuarelados.
Grises corrompidos por tímidos rayos solares,
Entre alfombras de corroídas hojas,
De ramas huérfanas,
Del viento victimas.
Tú que al caer rompes el silencio de la rutina,
Tú que al abrazar la tierra perfumas el aire,
De un aroma embalsamado de frescura
Evocando en mi memoria sentimientos de nostalgia
Nostalgia de niñez corriendo bajo tus aguas,
Nostalgia de un amor en inocencia macerado.
Tu taciturno paso a las montañas abraza,
De nubes grises y pasajeras,
Tan efímeras como el soplo de la vida
Tan fugaces como la ilusión de la felicidad
Nubes que obedecen la voluntad del viento
Tal como nosotros, náufragos del destino.
Víctimas de la dictadura de un futuro incierto