Recorrí tus pasos,
en busca del aire que exhalabas.
Huellas desgastadas
dilataban horas y años
hasta recordar de nuevo,
donde un día tus manos,
fueron mi cuna,
tus labios, mi fortuna.
Conocía cada valle
pronunciado por tus poros,
piel de seda, mirada de Medusa.
Hiciste de mi otra escultura,
y petrificado,
aguardo ahora en compañía,
en el museo de tu pensar.
en busca del aire que exhalabas.
Huellas desgastadas
dilataban horas y años
hasta recordar de nuevo,
donde un día tus manos,
fueron mi cuna,
tus labios, mi fortuna.
Conocía cada valle
pronunciado por tus poros,
piel de seda, mirada de Medusa.
Hiciste de mi otra escultura,
y petrificado,
aguardo ahora en compañía,
en el museo de tu pensar.