Piano de madera y metáforas,
Caja de pandora en apuro,
Tan solo una nota en un sentimiento,
Tan solo una nota, un pensamiento.
Toca tú, que mis manos están heridas,
Y la sangre te manchará,
Como tristeza al vino tinto.
Dame un respiro, una lágrima,
Que las mías van muy rápido,
Dame más que una melodía,
O una nota musical.
No quiero la llave,
No quiero el sol,
Quiero la música en partitura,
Con aguja en las costuras.
Enhebra esa redonda,
Que danza y es traviesa,
Que se escapa en desconsuelos,
Y termina en pies como raíz al suelo.
Dame un respiro, una lágrima,
Que no tengo manos para cantar,
Ni boca para expresarte mi amar.
Piano de madera,
Callado a mí silencio,
La tristeza que mancha el vino tinto,
Que entre cada tecla,
Alzo mi copa y brindo.
Dame un respiro, dame una lágrima,
Dame un verso para rimar,
Dame de todo,
Pero no me des una nota musical,
Dame la melodía,
Un respiro, una lágrima,
Dame un hombro para llorar,
Que hoy, no tengo manos para tocar,
Ni ángeles que llamar.
Caja de pandora en apuro,
Tan solo una nota en un sentimiento,
Tan solo una nota, un pensamiento.
Toca tú, que mis manos están heridas,
Y la sangre te manchará,
Como tristeza al vino tinto.
Dame un respiro, una lágrima,
Que las mías van muy rápido,
Dame más que una melodía,
O una nota musical.
No quiero la llave,
No quiero el sol,
Quiero la música en partitura,
Con aguja en las costuras.
Enhebra esa redonda,
Que danza y es traviesa,
Que se escapa en desconsuelos,
Y termina en pies como raíz al suelo.
Dame un respiro, una lágrima,
Que no tengo manos para cantar,
Ni boca para expresarte mi amar.
Piano de madera,
Callado a mí silencio,
La tristeza que mancha el vino tinto,
Que entre cada tecla,
Alzo mi copa y brindo.
Dame un respiro, dame una lágrima,
Dame un verso para rimar,
Dame de todo,
Pero no me des una nota musical,
Dame la melodía,
Un respiro, una lágrima,
Dame un hombro para llorar,
Que hoy, no tengo manos para tocar,
Ni ángeles que llamar.