Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Antes de que la playa
se llene de sombrillas
de lanzas mata soles,
de color, de ruido,
innumerables blancos
de picos amarillos
permanecen juntos
mirando al sol que nace;
y tienen algo de sueño
con su parasol cerrado
con su viento incrustado
dentro de los huesos
con su incipiente vuelo
de ropa aún no tendida
con su promesa de hambre
en los azules líquidos.
Antes de que todo sea distinto,
ahora
el tiempo se detiene
en las arenas blancas.