Ana María Giordano
Poeta que no puede vivir sin el portal
Pide al viento...
¿Qué tienes alma?
¿No puedes soñar?
¿Se rasgaron tus alas?
¡No te dejes abatir!
Pide al céfiro blanco, ese que trae la nevisca,
que es frío pero puro,
que transforme en copo tu esencia.
Incorpórea...
Etérea...
Delicada...
Sutil...
¡Lo que eres tú, alma!
Pídele que una ráfaga suave te transporte protegida de todo.
¡Qué te resguarde en un abrazo que no acabe y te reubique!
Que te traslade allá donde la morada de la ternura,
en algún rincón del mundo,
te esté aguardando.
Nido de capullos de rosas cándidas,
rodeado de riachuelos cristalinos,
en auroras serenas con cielos rosados,
y bosques que acunan melodías de hojas.
Donde las lunas se quedan en las noches añoradas,
acompañando la soledad.
Haciéndose cómplices de la savia que tu buscas,
para nutrirte y renacer...
Allí donde tal vez puedas descubrir
en el nirvana el amor deseado,
escondido esperándote.
En tu gemela...
Ana María Di Bert Giordano
5/08/2013
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