Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Piedra libre, el gran bosque contra Hindoor.
(la casa cambiada)
descuartizando a un hombre cósmico
los apetitos imaginarios trataron con el hombre
Hindoor niño jugaba a las escondidas luego de la gran estampida en el patíbulo,
los rosas florecían al sol en los jardines,
la docta constelación Cygnus levantando la vista desde sus umbríos aposentos
lo miraba brillante, dorado y vacante.
el niño brahmán tejía en su laboratorio marino una planta de soma
por la que subir al cielo, y luego al otro cielo,
y luego al otro cielo
Jugando a las escondidas transcurría los días de sus vidas entre las uvas del mar.
él crecía profundo en su burbuja de espuma, se escondía
y miraba por la ventana
a los cazadores de occidente invocar las plagas desde sus barcazas.
el tiempo pasaba cercenando y lo que antes había sido un juego
era ahora parte de su rito,
mujerzuelas de blancos muslos desfilaban encendiendo sus talkis cercanas a las costas
y lo encontraban agazapado bajo la sombra de las higueras
tocando el sistro, tranquilo, viéndolas bojear.
es un poco parecido a la historia del grillo que sólo quería ser grillo
y terminó siendo selva.
el niño Hindoor olvidó cerrar la portezuela con llave antes de irse a acostar
y entró el progreso en puntillas con retratos y un árbol de navidad.
al despertar, sereno iba podando la bruma matinal, y al despertar
mientras la anomia zamarreaba su cuerpecillo
trayendo un hato de íconos
y la edición del Times matinal, y al despertar
un hombre cómico era descuartizado por los apetitos imaginarios, al despertar.
descuartizando a un hombre cósmico
los apetitos imaginarios trazaron la curva del progreso bajo el chubasco,
la cellisca y la estrella polar, y al despertar,
el niño jadeando bajo el pulgar de las nuevas castas rapuzaba su virginidad,
y al despertar
vio merendarse a los ratones y paquidermos los círculos de su templo,
y al despertar las mujerzuelas tiraban de su carne y él deificaba la molicie
bajo la estrella hiperbórea, y el glaciar, y los carámbanos, y la tundra, e Islandia,
y al despertar, los ermitaños podaban sus piernas y los renunciantes
usaban encendedores y los posters de los Beatles revistiendo las lenguas del dharma
reinventaban la gran corriente de las almas.
Y el niño despertaba, y frente a él, del gran bosque surgía fulgurando el Árbol del bien y el mal.
*Hindoor, conjunción de la palabra "Hindoo" y la palabra "indoor".
*anomia en su segunda acepción.