Eduardo Martínez Zendejas
Poeta recién llegado
En la soledad de mis días
voy a escribir en versos que te amo,
escribiré pensando cosas mías,
voy a escribir acaso, que te quiero;
que dificil confesarte que te quiero,
acaso pensarias que mi amor es vano,
y un gran temor me causaría si no entendieras
este noble sentimiento tanto puro como humano.
Al imaginar que estas conmigo
te iré contando paso a paso,
del lazo que el amor en mi ha tendido
guiando mente y cuerpo, a tu regazo;
te conocí en invierno,
y bien recuerdo aquel melancólico ocaso,
la tarde era muy fría
y tu visión me fue envoolviendo sin retrazo.
Llenaste días de ilusiones nuevas
y alpensar en ti, te quería tanto,
llenaste noches de ensueños que sin freno
envolvieron mi mente con febril encanto;
mas al volver la realidad,
despierto pensando acaso que te tengo lejos,
que somos, yo la piedra y tu el lucero,
yo a ras de suelo y tu, tan alto.
Por eso mismo esta noche escribo,
porque no puedo más con el tormento
que me causa este amor que es tan incierto,
yo piedra, y tu lucero... tan alto... tan alto.
EDUARDO
voy a escribir en versos que te amo,
escribiré pensando cosas mías,
voy a escribir acaso, que te quiero;
que dificil confesarte que te quiero,
acaso pensarias que mi amor es vano,
y un gran temor me causaría si no entendieras
este noble sentimiento tanto puro como humano.
Al imaginar que estas conmigo
te iré contando paso a paso,
del lazo que el amor en mi ha tendido
guiando mente y cuerpo, a tu regazo;
te conocí en invierno,
y bien recuerdo aquel melancólico ocaso,
la tarde era muy fría
y tu visión me fue envoolviendo sin retrazo.
Llenaste días de ilusiones nuevas
y alpensar en ti, te quería tanto,
llenaste noches de ensueños que sin freno
envolvieron mi mente con febril encanto;
mas al volver la realidad,
despierto pensando acaso que te tengo lejos,
que somos, yo la piedra y tu el lucero,
yo a ras de suelo y tu, tan alto.
Por eso mismo esta noche escribo,
porque no puedo más con el tormento
que me causa este amor que es tan incierto,
yo piedra, y tu lucero... tan alto... tan alto.
EDUARDO