Etherea
Poeta fiel al portal
Sticks and stones can break my bones but words will never hurt me...
Hubo una vez una joven
que vivía en una mansión
era dulce, era bella
pero de triste corazón.
Penaba por un muchacho
que nunca podría tener
y entre lágrimas pintaba
ambos nombres en la pared.
Un día saliendo al bosque
le paró un encapuchado
"Soy mago, niña"-le dijo
¿Qué es lo que siempre has deseado?
Pues verá usted, señor mío
eso está fuera de la ley
lo que más lloro y ansío
es ser la esposa del rey.
Es noble y guapo, decía,
y somos tan parecidos
si le velo noche y día
feliz habré perecido.
Bien dices, pequeña mía
pues la magia tiene un precio
por cada mala palabra
perderás un día de tiempo.
Por cada mirada hostil
por las respuestas sombrías
restará tu principito
un día más a tu vida.
Déjalo en mis manos, mago
el amor es muy sufrido
y yo sabré bien lo que hago
junto a mi amado marido.
Días y noches pasaron
horas malas y peores
mas ella reaccionaba
con caricias y favores.
Y en tanto que el tiempo pasa
y cambia su tez de color
piensa en por que su cariño
nunca le devuelve amor.
Vaya usted a saber por qué
una noche su corazón
decide dejar de latir
al son de la horrible canción.
Y despierta el rey penado
junto al cuerpo de su esposa
cuando ve que le ha dejado
-solo entonces se da cuenta-
"era tan buena y hermosa..."
La enterraron en el bosque
grabó su lápida el mago
con su varita inventada
cito lo que había grabado:
"Nunca fui mago, preciosa
y siento haberte engañado
para enseñarte una cosa
Tan efímera es la rosa
como la mejor esposa
junto al hombre equivocado"