Almendra_135
Poeta recién llegado
Brisa marina perfumando mi balcón
Playa medina anocheciendo de blanco satén
Mar de verde esmeralda danzando en vaivén
Magia caribeña de timbales sonando en el corazón
Esa mágica noche me invitaste a bailar
Entre el rumor de las palmeras no dude aceptar
La sombra del amor al compás de la salsa
Tu pecho y mi cintura con ansias en alza
Giros en la pista agitaban las venas de la juventud
El desenfreno de tus pasos me sumergía en la plenitud
Sutilmente acaricio los definidos cuadros de tus músculos
Mientras mis piernas se enredaban en tus muslos
Piel de chocolate
Pasión sobre este corazón que por ti late
Como gaviota remonto rápidamente tus olas
Y tú me atrapas en la red de una noche loca
Atravesando lentamente la cortina de caracoles
De tus carnosos labios conocí nuevos sabores
En tu tentadora boca se destila el elixir de la piña
Hasta suavizar en azúcar las penas de sus espinas
Deseo es el fuerte viento que aviva hogueras
Cuando tus fuertes brazos mueven mis velas
Navegando entre el violeta de los caminos
Por sentimientos temidos, vividos y sentidos
Te bañas en agua marina, espumosa y cristalina
Recostándote en perlas sobre la arena tibia y fina
Los mariscos no son los únicos afrodisíacos del cielo
Sino el místico roce de tu caliente piel de caramelo
Hijo de la luna por tu manto oscuro
Puro y sensual cuando te muestras desnudo
Cuando me miras brilla más que una estrella
Explosión enamorada de tus pupilas negras