Alejandro Figueroa
Poeta recién llegado
Sombra de ojos delinea el horizonte boreal
Marca desde el fondo mi esqueleto de luz,
Frente a la banca de los enamorados
Pájaros sordos recogen migas
Que son mi cuerpo pasajero
Barrido de aquella mesa de prismas
De la habitación oscura de papel,
Soporte donde el vino añejo
De mis venas solitarias
Derribó todo dejando mi boca seca
Pegada al borde del cristal encantado,
A la deriva de una cuerda floja
Arrastrado por palabras delirantes
Cautivo de un viaje agrio con
Degradada pintura de hábitos
En un paño con tela de absenta,
Las manos rebotando obsesivas
Lanzan la botella contra el destino.