Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu canela piel latina
ante el goce desfallece
revelando la codicia
insondable de tu vientre.
Un suspiro aviva el hambre,
tú decides que no cese,
compenetran las miradas,
en un trance se sumergen.
Los arcanos de tu lengua
entre sombras esclarecen,
colisionan las caricias
en tu ser incandescente.
Desatados los sentidos
incrementan y sostienen
la frenética locura
de tus cálidos saberes.
Tu energía te delata
los pilares estremecen,
en febril tensión tu cuerpo
hacia el éxtasis asciende.
Dvaldés