Desnudarme por completo pensé
y a la luz yo
al musical obsequio recibido,
sincero y de frente a mi mismo,
escucharía.
Melodía romántica, puente
para que dos se juntaran en el recuerdo.
Pero en la reflexión de mi pausa,
jamás la llegué oír,
porque en formación repentina,
las notas musicales volaron
dando de lleno contra mi sinceridad.
Un muro hosco,
levantado por elección, hiladas sin perdón,
que dividieron, separaron,
apartando de mi el regalo,
porque terminaba,
me dejaba silencio,
me cubría de distancia.
Y deberías comprender
que por mis venas te siento,
como sangre corriendo.. siempre libre,
visitando sin cita el corazón que canta,
con latidos de compases.
Si tu cantas, improvisando conmigo,
la melodía que oiremos se irá metiendo sin final
en nuestras almas.
¡Y esa no la olvidaremos!